¿Y si el aura de los equipos pudiera medirse?
Fotografía: Club América
Si un concepto ha permeado la conversación recientemente, coincidiremos en hablar del ‘aura’, una palabra que los jóvenes extrajeron del entorno digital y que poco a poco se ha vuelto parte del lenguaje y la cultura popular.
El aura se tiene o no, no hay medias tintas, incluso en los clubes de futbol. Se nota desde cómo entran a la cancha, cómo manejan un partido cerrado, cómo se sostienen o se caen cuando el marcador aprieta. Hay conjuntos que se imponen desde el minuto uno y otros que necesitan los noventa minutos para demostrar algo.
Por ello, en ‘Un Equipo Diferente’ nos dimos a la tarea de ver cómo podíamos identificar el aura de los equipos de la Liga Femenil BBVA desde una mirada un poco más analítica y no necesariamente subjetiva o apreciativa. Y lo hicimos a partir de algo que nos encanta: los datos.
Sin embargo, antes de entrar a las estadísticas, vale la pena señalar que para este trabajo nos inspiramos en la historia. Sí, nos basamos en una teoría con más de dos mil años de historia, pero que hoy se siente muy vigente.
Antes de las redes sociales y de la psicología misma, los antiguos griegos notaron que la gente reaccionaba distinto ante estímulos o situaciones similares y decidieron nombrarlo como 4 temperamentos: Colérico, Sanguíneo, Melancólico y Flemático.
(Ya sé que los nombres no nos ayudan tanto como hablar del aura, pero son una base teórica interesante para este texto.)
Esta idea nació mucho antes de que existiera cualquier test de redes sociales (o revistas para nostroxs lxs millennials) para adivinar "qué personaje eres", y ni qué decir sobre farmear aura en una pantalla.
Para este ejercicio, los podemos definir como cuatro formas de describir cómo juega un equipo de futbol. En la Liga Femenil BBVA hay 18 equipos y 18 formas distintas de proyectar esa aura. Aquí te las mostramos con datos, no con vibra.
¿Cómo lo hicimos?
Convertir un temperamento en el estilo de un equipo suena bonito, pero podía quedarse en pura imaginación. Para que no fuera así, cada rasgo de los cuatro temperamentos, los buenos y los defectos, se tradujo a una estadística real d sacada directamente de la base de datos de SofaScore y los 17 partidos de temporada regular del Clausura 26 para tener una muestra suficientemente representativa.
No queríamos inventar que el aura un equipo solamente "se siente o se ve", o que fuera una elección exageradamente subjetiva; por ello, nos dimos a la tarea de equiparar los rasgos de los temperamentos con un número que lo sostenga.
Quizá un ejemplo ayuda más que la explicación.
Una característica determinante de un club Colérico es que sea “decidido”. ¿Cómo podemos medir eso? Con la frecuencia en que controla el marcador y el ritmo del partido.
Si otro equipo depende de una sola jugadora para ganar, rasgo típico del temperamento Sanguíneo, se mide con el porcentaje de los goles del equipo que salen de sus botas.
Así se armó cada uno de los cuatro casos: un rasgo y una estadística verificable detrás. Y para decantar los 4 temperamentos, elegimos fortalezas y debilidades que los representan de forma contrastante como vemos en la siguiente tabla:
Características principales que definen a los 4 temperamentos y su emparejamiento futbolístico
No está de más señalar que ninguna persona o equipo es un solo temperamento al 100%. Todos cargamos un poco de los cuatro, solo que uno domina sobre los demás. Y ese que domina explica más de lo que el marcador dice por sí solo.
Ahora que ya sabemos cómo definimos a cada uno de los 4 temperamentos, viene la parte interesante: ¿qué clubes de la Liga Femenil BBVA caen en cada uno de ellos?
Es probable que dadas las definiciones expresadas previamente, muchxs de ustedes ya hayan comenzado a imaginar dónde está su equipo, o algún otro. Probablemente muchos acierten, pero también creo que habrá quienes se lleven alguna sorpresa.
Cuando intentamos llevarlo a los 18 clubes de nuestra Liga, vimos que analíticamente se comportó de la siguiente forma:
Cuadrantes donde podemos ubicar los 4 temperamentos de los clubes de Liga Femenil BBVA
Cada uno de los cuatro temperamentos tiene su luz y su sombra:
Colérico decide y domina, pero se enciende fácil, no siempre perdona.
Sanguíneo brilla y entretiene, pero depende de una sola estrella y se desestabiliza solo.
Melancólico trabaja en silencio, es calculador, pero se repliega de más y pierde la cabeza justo cuando el marcador aprieta.
Flemático no necesita imponerse para ganar, es de fiar, pero titubea cuando el partido se pone difícil, y esa duda también le cuesta caro.
COLÉRICO
Fotografía: Tigres
Son los equipos con más aura. Cuatro de las cinco campeonas en toda la historia de la Liga Femenil viven en este mismo cuadrante (Tigres, Rayadas, Pachuca y América) y se nota prácticamente desde que llegan a los estadios.
Los seis equipos de este cuadrante comparten la misma resolución. Deciden el partido antes de que el rival tenga oportunidad de competir: presionan, controlan, no esperan a que pasen las cosas, hacen que sucedan. Lo que cambia de uno a otro es qué tanto fuego trae consigo esa autoridad, algunos la imponen con carácter y tarjetas de sobra, otros con cabeza un poco más fría.
América encabeza el grupo, y no por casualidad. Dominan el ritmo de los partidos, presionan arriba para recuperar pronto el balón, disparan mucho al marco rival. El precio de esa aura son las tarjetas de sobra y una línea que juega tan arriba que cae en fuera de lugar seguido, cuando los duelos se calientan, no siempre guardan las formas.
SANGUÍNEOS
Estos equipos se caracterizan por ser combativos, pelean y compiten. Su aura no es tanto de equipo, la enciende una jugadora y se apaga cuando a ella no le sale el partido.
Los tres equipos de este cuadrante (Pumas, Toluca y León) prefieren los duelos individuales sobre el colectivo, buscan el regate antes que el pase seguro. Coincidentemente, son tres de los equipos que más regatean de toda la liga.
Lo que cambia es dónde se les nota esa expresividad, para las Pumas y Diablas, una jugadora carga el peso del ataque, mientras que las Esmeraldas son tan impredecibles que nunca sabes qué equipo te vas a encontrar.
Mis Pumas, ejemplifican muy bien la personalidad Sanguínea porque además de los duelos, suelen ser desordenadas atrás; rematan mucho al arco rival, pero convierten poco. Sin embargo, lo más representativo, es su dependencia hacia una jugadora: el 43% de los goles salen de las botas de la histórica Steph Ribeiro.
MELANCÓLICOS
Estos equipos no buscan que los volteen a ver. No hay aura que perseguir aquí, solo la certeza de que el trabajo duro y minimizar los riesgos, rinde frutos. Pero esa misma mente calculadora se llena de ruido justo cuando el marcador aprieta, ahí es cuando se les nota el peso, se repliegan de más y pierden la cabeza en los momentos que más cuentan.
Los cuatro equipos de este cuadrante (Atlas, Tijuana, Santos y Mazatlán/ Atlante), resuelven con el mismo método: trabajo defensivo por encima del talento individual, pocos disparos, mucha paciencia. Lo que los distingue es qué tan bien convierten esa paciencia en resultado.
Fotografía: Xolos Femenil
Atlas resuelve. Es un equipo que busca la seguridad con balón y completa el 79% de sus pases, y su trabajo de intercepciones y despejes también supera la media. Cuando gana, es más con trabajo que genialidad: produce apenas 4 tiros a puerta por partido cuando el promedio ronda los 5, y su total de anotaciones apenas supera sus goles esperados (xG).
Su punto flaco aparece justo después de anotar, es el equipo que más goles recibe entre 5 y 10 minutos después de haber marcado, como si le costara sostener la ventaja y evidencia esa desconcentración tan melancólica.
Fotografía: Chivas
FLEMÁTICOS
Estos equipos tienen fama de la ausencia de emoción y drama; no arriesgan y tampoco sufren. Su sombra es diametralmente opuesta: cuando el partido se pone difícil, titubea, su aura se les cae justo cuando más la necesitan. Sin mordida ofensiva, poco motivado a buscar el gol, y sobre todo, se cae justo en el tramo final, cuando más cuenta el resultado.
Los cinco equipos de este cuadrante evitan el protagonismo ofensivo, disparan poco, no fuerzan el partido. Lo que separa a unos de otros es qué tan bien aguanta esa pasividad cuando el marcador se pone en contra: unos se sostienen y otros se derrumban justo cuando más cuenta.
Necaxa, Querétaro, Atlético de San Luis y Puebla viven casi enteros del lado de la sombra. Los cuatro conceden más goles por partido que el promedio, también reciben más goles en los últimos minutos. Son equipos que ceden el partido antes de que empiece.
Chivas es la excepción y quizá la sorpresa más grande de este análisis. Gana sin dramas, sin imponerse tan categóricamente a sus rivales, muy a pesar de las expectativas de su afición. Tiene 2 títulos, pero comparte cuadrante con equipos habituados a sostener temporadas difíciles.
Es el único Flemático que domina el balón en vez de cederlo. Concede poco goles, especialmente en los últimos minutos. Tiene el aura silenciosa, de la que no necesita gritarse a sí misma.
A modo de cierre
Ser aficionado de un equipo significa, casi siempre, defenderlo sin poder explicar bien por qué. Sabes que te hará sufrir en los últimos minutos, que te dará una tarde tranquila o una de infarto, pero pocas veces tienes las palabras exactas para decirlo. Resulta que no era solo cuestión de aura, era temperamento, y el temperamento sí se puede medir.
Este ejercicio sólo buscó darle nombre a algo que ya sabíamos sentir.
Tampoco se trata de un veredicto. Es una fotografía del último semestre, tomada con los datos que había y con un toque de nuestro criterio cuando el número no alcanzaba a decidir, porque el temperamento de un equipo puede cambiar de torneo a torneo, con una jugadora que llega o se va, con un técnico distinto, con una racha que se acomoda de otra forma.
La pregunta que queda es si tu equipo va a subir de aura este Apertura 2026 o la va a perder en los primeros minutos de los partidos.


Puma desde la cuna. Vivo en la intersección de la investigación de mercados, el análisis de futbol y mantener la cordura del caos chilango. El futbol ha sido mi guía moral desde hace mucho tiempo. Hoy, el futbol femenil, aún más.
@un_equipo_diferente/