Cuando la emoción también forma parte del juego
Fotografía: IG @Gallos Femenil
El primer triunfo de Querétaro Femenil en el Clausura 2026 llegó en la jornada 14, en un partido que se definió en los últimos minutos ante Juárez. Marta Alemany detuvo un penal que sostuvo la ventaja y aseguró un resultado que el equipo había buscado durante semanas. Al finalizar el encuentro, la portera no pudo contener el llanto, dejando ver que esa jugada no solo había sido importante en el marcador, sino en todo lo que representaba. Porque hay partidos que no se explican solo desde lo que pasa en la cancha, sino desde lo que cada jugadora carga antes de llegar a ellos.
Porque una atajada en un momento clave no aparece por casualidad, sino que responde a un proceso y a la preparación constante que tienen las jugadoras. Durante semanas, Querétaro había buscado una victoria que no se concretaba, y es en este tipo de acciones donde ese esfuerzo encuentra una forma de reflejarse.
Por eso, reconocer este tipo de momentos también es importante, no solo por el valor que tienen dentro del partido, sino por lo que representan fuera de él. La emoción de Alemany no es únicamente la reacción a una jugada, sino una expresión de todo lo que implica estar en ese lugar y responder en el momento adecuado. En un entorno donde el foco suele estar en el marcador, escenas como esta recuerdan que el futbol también se construye desde lo humano. Que detrás de cada resultado hay procesos, insistencia y emociones que, cuando aparecen, también forman parte del juego.
Fotografía: IG @Gallos Femenil

